Con Claudina, hoy

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Nuestra vocación…

“La historia de la salvación es una historia de sí …  una historia de ‘aquí estoy’. La vida cristiana es esto: un ‘aquí estoy’ continuo para hacer la voluntad del Señor.”
Homilía del Papa Francisco en Santa Marta, 24 de enero 2017

Queremos compartir nuestro ya que el “sí” que hemos dado cada una de las religiosas durante estos años se suman al sí inicial de Claudina y sus compañeras y nos hacen posible celebrar 200 años de vida.

Hna. Jyostna Kedari RJM
Kendal, Pune, India
72 años

Mi mamá murió cuando yo era niña. Papá tenía mucha pena y se preguntaba cómo iba a poder cuidar de sus dos pequeñas hijas, mi hermana y yo.

En esos días, llegó un nuevo párroco a la Misión de Kendal, un sacerdote jesuita. Mi papá se alegró mucho al conocerlo, le habló de sus hijas, de que mamá había muerto y le preguntó ¿qué podía hacer por nosotras? Él le recomendó que nos enviara al Internado… y allí comenzó la historia de mi vocación.

Mi experiencia en el Internado fue ¡única! Crecí en un ambiente espiritual, con misa diaria, rezo del Rosario, oración por las mañanas y por las noches… Las mayores cuidaban mucho de mí porque yo era las más pequeña de todas, ¡esto me hacía feliz!

En el año 1958, cuando tenía 13 años, llegaron a Kendal las Religiosas de Jesús-María, todas estábamos muy contentas de darles la Bienvenida. Una de ellas, M. Providencia, fue mi acompañante espiritual y me ayudó a madurar mi vocación.

Como en Kendal no había escuela secundaria, mi hermano mayor, Joseph, me invitó a ir a la ciudad de Pune a continuar mi educación. Allí conocí al hno. Vidmer sj y luego al P. Nuener sj, que me llevó nuevamente a Jesús-María. Estoy muy agradecida a mi Congregación.

Hna. Louisa Adhav RJM
Kendal, Pune, India
42 años

En mi familia, mis abuelos y mis padres eran muy piadosos. Regularmente iban a la Iglesia y diariamente recitaban el Rosario. Desde mis 8 años de edad, deseaba ser Religiosa. Cuando veía a las Hermanas en la Iglesia o cuando ellas venían a casa a visitar a mi familia, sentía intensamente el deseo de ser como ellas. Mientras crecía, a veces sentía que yo no sería capaz, que no podría vivir una vida como la de ellas, una vida de sacrificio. 
Durante mis años de estudio en la Universidad, religiosas de diferentes Congregaciones acostumbraban visitar a mi familia. Ellas deseaban que yo me fuera con ellas.  Por mi parte, también visité varias congregaciones, pero no me sentí atraída a ninguna de ellas. Las Hermanas Magdalena Sansare, Tara Ohol, Goretti Coutinho y muchas otras hermanas de Jesús-María visitaron mi familia.  De hecho, ellas pensaban que mi hermana mayor quería ser religiosa, pero eso no sucedió.
Yo pensaba hacerme Religiosa después de mi graduación, pero no estaba muy segura en qué Congregación entrar. Cuando me gradué sentí fuertemente que Dios me llamaba para servirlo a Él y a su Pueblo. Una de las veces en que las hermanas Magdalena Sansare y Tara Ohol visitaron mi familia, yo expresé mi deseo de hacerme Religiosa de Jesús-María. 

Cuando visité a las Hermanas en la Casa Provincial, Boat Club Road, Pune, sentí profundamente que ésta era mi casa y que era aquí donde Dios me llamaba y que ésta era la Congregación que Él había elegido para mí. En verdad, ese fue un momento de una gran alegría para mí, tanto que no puedo expresarlo con palabras. Ahora me siento muy agradecida a Dios por haberme llamado a ser Religiosa en esta Congregación de Jesús-María.